Ta te ti, suer te pa ra ti
Un conocido abogado recomendaba que no había
nada mejor que enviar una carta documento el viernes porque así "le
cagás todo el fin de semana" a quien iba dirigida. Un efecto extra para
el posible daño psicológico que podría causarsele al destinatario. Si
Alberto Rodríguez Saá conocía o no la sentencia no se sabrá nunca, pero
que el efecto fue precisamente ese, no hay dudas.
Como siempre, mostrando las puntas del látigo con que los castiga por
sus enojos, "El Alberto" eligió un medio de comunicación para avisarle a
sus funcionarios que había decidido realizar "cirugía mayor". Así como
en diciembre eligió el canal oficial, pero en primera persona, ahora
eligió la pluma afilada de un ex ministro suyo -que volvió a la
dirección de su diario- para que lo supieran de boca de otro que estaban
"nominados".
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"No tenemos ninguna notificación oficial al respecto", fue lo poco que pudo decir ante la noticia el encargado de Prensa y Relaciones Institucionales, Mauricio Muñoz, el hombre que el miércoles pasado salió de la reunión de gabinete con el afiche de fondo naranja y la cara de Rodríguez Saá bajo su brazo. "Pero bueno, algo puede haber...", puntualizó sabiendo que cuando se prepara el hachazo mortal, las necrológicas se publican allí antes que el muerto fallezca.
En esa reuión de funcionarios "tampoco se tocó el tema", según dijo a este medio el sábado luego de que se conoció la presunta decisión de Rodríguez Saá a través del artículo de Daniel Poder.
Como en aquel recordado skech que protagonizaba Alberto Olmedo, del Dictador de Costa Pobre, cuando su edecán le contaba los sucesos de su pueblo y agregaba algunos epítetos y cosas que endosaba a otros para descargar sus propias broncas, dio la sensación, como respondía el inolvidable Negro que: "a eso lo decís vos". El ex ministro de Seguridad y actual concejal de Juana Koslay pareció sacarse las ganas con algunos ex compañeros de gabinete.
Poder, en su nota, menos bonitos, les dijo de todo: inoperantes, lentos, torpes, poco comprometidos con "el proyecto...". Pero, como siempre, la culpa es de los otros, no del gobernador.
Ayer desde el periódico del gobernador volvieron a cargar las tintas para definir la "onda" de los futuros funcionarios: "Alberto Rodríguez Saá quiere un gabinete con un perfil más peronista y militante" señala El Diario de la República.
Periodistas en la red había señalado que no parecía casual la ausencia de Adolfo en la inauguración de Terrazas del Portezuelo. Tampoco que no se hicieran referencias elogiosas a su gestión. En el discurso de Alberto, esos primeros minutos del 9 de julio, no estuvo el clásico "como nos enseñó el Adolfo". Y puede haber sido una señal de distanciamientos en aquel momento y de reacomodamientos en el presente.
"Sabíamos de antemano que el senador no estaría", señaló Mauricio Muñoz el sábado cuando se lo consultó sobre el particular y dijo que ARS I "tenía un compromiso agendado con anterioridad".
¿Que compromiso puede ser más importante que la inauguración de la segunda Casa de Gobierno hecha en la gestión de un familiar suyo? A la anterior la había construido su abuelo y esta su hermano. Aunque la cuestión de agenda hubiese sido cierta, no menos cierto parece que este fue un desplante del efímero presidente.
"Alberto Rodríguez Saá quiere un gabinete con un perfil más peronista y militante" dice El Diario en consonancia con algunos reclamos que se oyen a viva voz, por ejemplo, en la Legislatura. No solo en Diputados, de donde podría salir ahora algún ministro, sino también del Senado, donde se originó el enfrentamiento que terminó con la escandalosa proscripción de cuatro representantes del pueblo.
El jueves, con menos trascendencia nacional, pero con ojo entrenado en las internas del PJ -de las que participa activamente- el portal Edición Abierta anunciaba que, "según las encuestas oficiales que se realizaron en la provincia por medio del aparato oficialista puntano vinculados a la gestión de Alberto Rodríguez Saá, no le darían los números suficientes para mantener las dos intendencias más importantes de la provincia en las próximas elecciones (Villa Mercedes - Capital). Las conclusiones son: Con este panorama correría el riesgo de perder las elecciones como candidato a gobernador Alberto Rodriguez Saá. Esta realidad caótica que tiene fundamentalmente el Albertismo habría motivado que Alberto tomara la decisión de lanzarse a Presidente de la Nación con una pegatina de afiches para llamar la atención y tratar de conseguir aliados". (ver artículo completo)
La gestión de Rodríguez Saá -particularmente esta última- más allá de lo que vean los ojos de fuera de la provincia, ha estado signada por el despilfarro y el descontrol. Una provincia rica con habitantes pobres, para hacer una rápida descripción de lo que sucede. "Olvidó que a las pirámides las usaban para enterrar a los faraones", se sinceró ante Periodistas un funcionario de la primera línea que venía poniéndole el pecho a los reclamos, cuestionando así el orden de prioridades que establece ARS II. Lo sabía bien, porque no podía dar respuestas.
En esa oportunidad, hubo otra funcionaria que también acercó cifras para marcar el deterioro de la calidad de vida de los puntanos más necesitados: "Entre pasantías y Plan de Inclusión, quedan alrededor de 20 mil personas", pero "no fue porque hayan podido conseguir un mejor trabajo", y dejó flotando en el aire las verdaderas causas de la corrida compulsiva a varios miles de personas que quedaron en la calle.
Este puede ser un golpe de timón del gobierno y la reconversión de las prioridades o simplemente un maquillaje para posicionarse nuevamente ante el año electoral que se viene. Las próximas horas se develará la incognita. Posiblemente se defina, como cuando éramos chicos, con un Ta te ti, suer te pa ra ti. Ya ha pasado antes, ¿porqué no habría de repetirse? Algunos, por las dudas, ya se están midiendo el traje.
Informe: Gustavo Senn
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