Domingo, 08 Abril 2018 11:49

Vallone: quiere que se acaben en la Naciòn autos y pasajes que cuestan U$S 100 millones-Caputo que traiga los fondos del exterior que es una verguenza-En el interior se nota mucho màs el ajuste brutal- Destacado

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Opiniòn: Diputado Naciona Unidad Justicialista Andrès Vallone: "La movilidad terrestre y aérea de funcionarios son gastos que no suman y podrían estar destinándose a la gente. Los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación suman 8.000 vehículos de alta gama destinados al uso de funcionarios para moverse. Una flota que tienen un gasto mensual de alrededor de US$ 1.000 cada uno y un gasto anual de casi US$ 100 millones o $ 2.000 millones, sólo en el mantenimiento de los rodados – cubiertas, combustible, baterías –. En San Luis, el presupuesto ahorrado permitió una administración positiva en materia de infraestructura. La clave para la transparencia.

Finalmente, el Congreso avanzó sobre una práctica legal –aunque poco moral– de los legisladores que data de décadas atrás. A pesar de muchos, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, acordó con los jefes de los bloques resolver la problemática del “canje de pasajes” de diputados y senadores nacionales en sintonía con la iniciativa de los diputados puntanos del bloque Unidad Justicialista. La misma, determina que aquellos boletos no utilizados quedarán sin efecto, y los legisladores que vivan a menos de 300 km. del Parlamento no podrán acceder a estos pasajes.

De esta manera, se terminó la retribución que incrementó el patrimonio de determinados legisladoresgracias a una expresión del propio Presidente de la Nación, Mauricio Macri, que ha sido considerado como un “carpetazo” a la diputada Elisa Carrió, sabiendo que ha sido la líder de la Coalición Cívica quien más había cobrado en canje de pasajes en los últimos años, con el agravante de residir en la Capital Federal, motivo por el cual no necesitó recibir los pasajes, tal como los que vivimos en el interior. Pero parece que Mauricio Macri se olvidó que cuando él fue diputado nacional también cobró el dinero de los pasajes sobrantes. 

El dato positivo: el presupuesto que el Congreso tiene destinado a movilidad se verá beneficiado con esta resolución, dado que se achicará considerablemente el gasto y este dinero permanecerá en sus arcas. La disposición entrará en vigencia en los próximos días y la discusión estará finalizada. Sin embargo, lo que no termina es el incremento constante de los gastos superfluos del Estado. 

Si bien ayer (jueves 05/04) se ha dado un gran paso, esto fue una discusión menor, y lo importante es avanzar sobre discusiones mayores del ajuste del Estado. Por eso, en materia de movilidad, es pertinente poner el foco también en la venta total del Parque Automotor argentino –aunque contemplando móviles de la Policía, ambulancias y camiones bomberos–.

Según los últimos informes oficiales de 2014, los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial suman 8.000 vehículos de alta gama destinados al uso de funcionarios para moverse, para ir a una reunión, para viajar, para ir a su casa y volver. Una flota que tienen un gasto mensual de alrededor de US$ 1.000 cada uno y un gasto anual de casi US$ 100 millones o $ 2.000 millones, sólo en el mantenimiento de los rodados –cubiertas, combustible, baterías–.

Esta propuesta del bloque Unidad Justicialista no es nueva. La misma ya se ha implementado en la provincia de San Luis en la década del '90, cuando se vendió el parque automotor y se ahorró $ 1 millón/US$ 1 millón por mes, es decir, $12 millones/US$ 12 millones al añoentre compra y mantenimiento de vehículos. Con ello, se construyeron tres diques y, a partir de allí, comenzó una administración positiva en materia de infraestructura. En la actualidad, desde el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, hasta el último intendente se mueven en sus autos particulares.

En este nuevo capítulo a nivel nacional, la propuesta es sacar provecho de los fondos para destinarlos a mejorar las escuelas, a construir una mayor cantidad de hospitales, a mirar la Argentina profunda y federaldonde hay muchas necesidades sociales y laborales, en favor de todos los habitantes del país.

Por eso hoy estamos trabajando en obtener la información certera y precisa: sabemos que el 17 de abril de 2017 el presidente Mauricio Macri hizo una nueva compra de 20 vehículos más, con destino a los ministerios, que implicó un desembolso de $7 millones.Estos son los gastos que se deben transformar en inversiones reales para los argentinos.

Otro caso es el de la sobreutilización del papel y la tardía digitalización del sistema administrativo del Estado a nivel nacional, que ya alcanzó a todo el mundo y muchas ciudades de la Argentina. Esto, junto con la implementación de la “firma digital” permite eliminar el papel, que se devora una buena parte del presupuesto anual y contribuye a contaminar el medioambiente. Pero, además del ahorro económico, esta metodología permite terminar con la burocracia, acelerar tiempos y profundizar la transparencia.

Hay que generar prácticas transparentes para demostrarle a la sociedad, que sufre el “tarifazo”, que vive el desempleo y un incontenible aumento de la inflación, que podemos tener gestos de transparencia. El mismo gesto que le pedíamos al ministro de Finanzas de la Nación, Luis Caputo, en la reunión Bicameral en el Senado, para que traiga sus fondos en el exterior a la Argentina, que invierta y que los ponga a producir. Que demuestre que ellos –el Gobierno– están trabajando para sacar al país adelante y generar confianza en los argentinos y en los inversores. Estos mismos gestos tenemos que tener nosotros, los legisladores, en el Congreso.

La gente está preocupada: le cuesta llegar a fin de mes, enviar a los chicos a la escuela, y no pueden pagar las tarifas de luz y gas, porque hay mucho desempleo. En el interior del país se nota mucho más el tremendo ajuste que estamos viviendo. Las discusiones de los políticos están muchas veces provocadas desde el manual de Durán Barba, que primero nos manda a debatir el aborto, después, nos impone discutir los fondos que recibe la Iglesia y, ahora, nos manda a hablar de la mala utilización de los pasajes de los legisladores. Macri y Durán Barba nos cambian la agenda de la problemática diaria.

Por eso creo que la gran tarea o desafío que tenemos los políticos, sobre todo los de la oposición, es que no nos cambien el eje de la discusión. Tenemos que trabajar en ver cómo se mejoran las condiciones laborales en la Argentina, o cómo realmente este Gobierno baja –si es que tiene la capacidad y un plan real– el impacto que tiene esta gran inflación en el bolsillo de todos los argentinos. Esta es la gran discusión: plantear la Argentina que viene, criticar lo que hay que criticar pero también aportar y acompañar lo que está bien para nuestro país.

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