Lunes, 17 Junio 2019 12:06

Vallone, Ivana Bianchi, Juampi Funes,Torino, Carolina Sosa, Liliana Bortolucci, Walter Aguilar, Raùl Merlo, Riki Chàvez, Josè Gil, Pachi Mazzina, mariscales de la derrota de Adolfo-Gisella.Reflexionar, porque se jubilan en la polìtica. Destacado

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La jornada de èste domingo en las elecciones en San Luis dejaron mucha tela para cortar, sobre todo en el adolfismo, donde personajes eneceguecidos como Andrès Vallone y su mujer Andrea Carreras, Ivana Bianchi y su Juampi Funes, Hèctor Torino, Daniel Sosa,  Liliana Bortolucci, Walter Aguilar, Raùl Merlo, Riki Chàvez, Josè Gil, Pachi Mazzina, fueron los mariscales de la derrota de Adolfo-Gisella.

La primera y sintètica actitud que deberàn tomar, es que deberàn reflexionar porque se jubilan en la polìtica.

La actitud nefasta de èstos personajes, que llegaron a festejar que Adolfo bardeara en el PJ a peronistas albertistas, mostraba el alto grado de intolerancia a la que habìa llegado el adolfismo para buscar apotrarse en un poder que ya empezaba a ser esquivo. Esa fue la primera actitud, donde hasta èste propio medio, fue bardeado por Adolfo y sus secuaces de la intolerancia.

Todos eran democràticos y salvadores, solo si Adolfo era el Candidato, una cuestiòn mezquina que pudo ser salvada con una interna que habiera fortalecido al peronismo, pero que ellos subidos a un caballo en el que se subieron solos, se creyeron hasta ayer mismo, dueños de la verdad.

Lo de Vallone es inaudito, ya que arrastrò hasta el propio Toti Videla, a quien odia, a una guerra que a Koslay no le hace bièn, lo mismo su mujer Andrea Carreras, que cree que es superior desde una mirada que deberìa cambiar. No habìa necesidad de llevarlo a la guerra a un superador Toti Videla y exponerlo a una guerra contra quien lo sacò cuando no era nadie en el Plan de Inclusiòna ser alguien en la polìtica, que justamente fue el Alberto.

La impresentable nada que es Ivana Bianchi, como lo de Juampi Funes, un burlista que hasta que ha llegado a ùltimo de bardear a una mujer como Marìa Eva Morel, es la consecuencia de creerse lo que no se es. Sino fuera por la memoria del Gran Bùfalo Funes, ambos serìan nada. Creerse ambos que son populares, votables y buena gente, cuando han demostrado ser lo contrario, sobre todo desagradecidos, es la muestra de botòn de lo que significan ambos en la polìtica.

Lo de Daniel Sosa es tambièn inexplicable, apoyando a un Adolfo que arreglò con Macri y que renegaba de Cristina y el peronismo. Alberto lo habìa rescatado de Higuaìn Ponce, tal como lo ha rebautizado èl al Intendente de San Luis y terminò haciendo cualquiera, salvo seguir la lealtad que èl dice seguir. Una pena para alguien que debe reflexionar y trabajar con el peronismo, nunca con quienes renieguen del mismo para teñirse de negro como lo fue el adolfismo, o lo que queda de ello.

Lo de Liliana Bortolucci, es sin dudas una de las peores expresiones polìticas, que hasta fue reconocida por el propio adolfismo, que no la puso con foto siquiera. Mal educada, soberbia y creyente de una popularidad que es nula, su tonada nortina, sirviò para mostrar que su discurso beligerante, vago e ignorante, soo le sirviò para tener calorcito polìtico que se terminò explotando ayer domingo. Las payasadas que hizo delante de la gente y la mala educaciòn que demostrò en el conflicto partidario, muestran lo que es y serà, una impresentable invotabe, que ha tenido Ttanta suerte desde su obsecuencia, que le ha permitido, hasta ser Diputada Nacional.

Lo de Walter Aguilar con Adolfo y con Merlo, es inèdito y casi hasta sàdico consigo mismo, ya que se juntò vaya a saber con que razòn, con quienes lo llevaron a su destituciòn y a casi meterlo preso. Es como si un condenado a muerte se junta a comer con quien lo va a matar cuando pueda, una verdadera locura, Arruinò su futuro polìtico cercano,  arrastrado por su intuiciòn polìtica que lo hizo volver a cometer errores de la cual es difìcil volver. Creyò en Adolfo, que le volviò hacer pisar el palito con humo y jugò en el equipo perdedor. 

Lo de Hèctor Torino, de estar con Adolfo, luego de haberle deseado lo peor, muestra tambièn el alto grado de hipocrecìa de un personaje que se cree abogado, maestro y hasta polìtico y es la nada mismo. Torino que fue liquidado en tèrminos polìticos por un señor de la polìtica como Paco Macìas, deberà entender que lo suyo es jubilaciòn segura y que con soberbia, poca memoria y altanerìa, no se llega a muchos lados. 

Raùl Merlo es tal vez el mayor perdedor de la jornada de ayer, junto con la dupla Adolfo-Gisella. Merlo un hombre de la armonìa polìtica, terminò tomando el discurso de Adolfo cuasi impuesto, peleando contra supuesta discriminaciòn, contra supuesta persecuciòn al Municipio, cuando el Gobierno Provincial le hizo las obras màs grandes que se tenga memoria . Las fotos a la que lo obligaron con Frigerio, son irreproducibles. Terminò premiando a lo peor del merlismo, terminado con un Municipio devastado por soportar una campaña que debiò ser distinta y que èl eligiò salir por la ventana.

Su porfìa deja devastado al merlismo, que hoy mismo,  està en anarquìa total . No le puso freno a la soberbia de Gisella y el Municipio terminò manejado al desastre total. Lo de participar con el sello de Giraudo, mostrò a que tan bajo llegò Merlo .

Fue arrastado absolutamente y hay quienes dicen que no asumirìa como Diputado como gesto de la derrota que lo deja casi jubilado de la polìtica. Sino reflexiona para Octubre, serà el fin de la era Merlo, una pena que terminara asì, nos dijo anoche apesadumbrado un merlista que no lo podìa creer. Se convirtiò en un espada que hasta castigò gente ajena a su pelea, una situaciòn poco respetable para Raùl, que siempre fue lo contrario. Se va por la claraboya sin sentido, como Adolfo. 

Arrastrò en su derrota a Giraudo, quedando enterrados ambos de manera inmimente. 

La soberbia de Carolina Sosa, de creerse popular, votable y la messi de la polìtica mercedina, està vez le diò en la cara. Su alta soberbia y la utilizaciòn de circunstnacias personales para escalar, èsta vez la dejaron sin nada. Aspirante a profesional y a polìtica, hoy no es nada de nada. Deberà tener memoria y reflexionar de que no se puede andar en la vida especulando con un morral.

Riki Chàvez, con Gareca Amaya e increìblemente un hombre como Jorge Donda, cometieron el peor de los pecados por soberbia, creerse lo que no se es y terminar por esa actitud, terminar siendo funcionales a la oposiciòn que terminò ganando en Merlo. Se tragaron el humo que les vendiò Adolfo que termina regalando un Municipo como la Villa de Merlo en forma lamentable. La soberbia de Chàvez o la actitud de una impresentable e invotable Rosa Miravet, fueron una constante, detràs de una falsa ilusiòn de creer que el peronismo desunido podrìa ganar. Fueron funcionales justamente contra quien no lo deberìan haber echo, el Pampita, un pìcaro que dejò la soberbia de lado, se uniò hasta con sus archienemigos y ganò, todo lo contrario de lo que hicieron Riki Chavez, Gareca Amaya, Rosa Miravet que subidos al caballo hacen perder el Municipio de Merlo. 

Lo de Josè Gil en Dupuy es lamentable. Un personaje menor de la polìtica, que se creyò Adolfo. Lleno de prepos y de gestos de violencia contra personas de bièn, deberìa entender que la gente de Buena Esperanza, no olvida su soberbia y su falsa altanerìa que lo viò irse de madrugada de esa localidad. Ataques a compañeros, violencia con bajezas a quienes le conocen absoluatmente toda su historia de falso empresario y compulsa a dar cheques sin fondos, hace pensar que èste muchacho no aprendiò nada de la vida polìtica, que es con soberbia no se va a ningùn lado. Cayò muy bajo y en Buena Esperanza, ni en Dupuy no lo votaron ni los parientes. Otro bravucòn que Adolfo rescatò para mal del peronismo y en el que la gente puso en su lugar. 

Pachi Mazzina, debe entender que en la vida polìtica cuando se es nada, se es nada, que por hacerse el payaso como lo hizo en el PJ, no lo hace mejor persona o votable.

Sin memoria, su futuro polìtico lleno de soberbia no es compatible con la realidad actual. Alberto lo protegiò y le diò cargos y honores que cambiò por concejos de chiflados que se creyeron paladines de la polìtica. Sino reflexiona, serà otro que se jubilarà joven. Deberà entender que va a tener que dar explicaciones de los cheques que cobrò, de las facturas que presentò y pedir disculpas. No se puede andar en la vida sin memoria o ciego . 

Lo del tàndem Adolfo-Gisella, es lo màs lamentable de todo. Pudieron resolver las diferencias en una interna, pero prefirieron enchastrar todo, hasta lo partidario. 

La soberbia con lo que se manejò èste tandem fue alevosa, nunca vista, llevando al peronismo de San Luis, hasta ver peligrar el poder. Si Alberto no se hubiera plantado, la soberbia de ambos hubiera sido un alto costo para la polìtica de San Luis, Ojalà que el discurso de reflexiòn de Adolfo de anoche, sea real y deje de lado la locura de chupamedias que lo rodearon y que lo llevaron a la peor derrota de su gloria polìtica. No es ni era necesario, pero cuando se es, màs de que se es, se llega a èstos extremos.

Adolfo, no entendiò ni la derrota de las PASO ni el triunfo de 2017, se creyò èl y dejò de lado la solidaridad y la inteligencia de Alberto para caer en lo peor de todo, sostenerse con adulones farsante como todos los que hemos enumerado anteriormente y quedò estampado como nunca.

 

 

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