LA CAROLINA: nuevo pórtico, homenaje al minero
Durante años, estos mineros transitaron el camino empedrado que se pierde entre los cerros, el mismo por el que transitamos tras cruzar el pórtico, como perdido en otro espacio de tiempo, rodeado de casas de piedra que conservan el estilo colonial y la nostalgia de haber sido cuna de los míticos buscadores de oro, fiebre que sólo dejó bocaminas, excavaciones y viejas historias de mineros.
Convertido en uno de los principales destinos turísticos de la Provincia, La Carolina – nominado para ser uno de los pueblos más lindos del mundo- atrae a grandes y chicos por sus opciones: expediciones al interior de las minas, visitas a la Iglesia de Piedra, cabalgatas, recorrida por la gruta con pinturas rupestres y la histórica Casa de Juan Crisóstomo Lafinur, actualmente Museo de la Poesía de la Provincia, y suma el pórtico al que vecinos y turistas en pocos días lo hicieron propio.
Esta obra, la concretó el Gobierno de San Luis a través de la Secretaría de Turismo para lo que convocó a los escultores merlinos, Julián Picos y Ariel Zuccherich, representa a tres mineros picando una piedra con la forma del Tomolasta.
El escultor Julián Picos dijo que allá por noviembre, el secretario de turismo, Luis “Piri” Macagno, lo convocó a presentar un proyecto por una obra, representar un minero para un futuro nuevo pórtico en la entrada de La Carolina. “Me encantó la idea y entonces fuimos a visitar el pueblo, a conocer. Todavía está el pórtico viejo y nos fascinó el lugar. Me impactó la belleza tanto del pueblo, de su historia, como del cerro Tomolasta, y la vista maravillosa que había en la entrada. Me pareció una oportunidad excelente para ubicar una obra escultórica. Así que para diciembre, un mes después, presentamos el proyecto empezamos a trabajar en la obra concretamente”.
El escultor enfatizó: “Los hombres salen de la piedra, son parte del cerro, están tan adentro del cerro que son parte de él, y de la sumatoria de los cuerpos, se forma una cavidad, que representa el túnel de las minas, que es lo que se ilumina de noche y termina siendo una imagen transformada de los mineros. Pasa a verse exclusivamente el hueco que representa ese túnel de la mina de oro”.
El trabajo es en chapa de hierro soldada, oxidada y protegida con laca poliuretánica para su preservación, para su durabilidad. Estructuralmente, es lo que se llama estructura de cajón, que es cuando toda la chapa forma una estructura autoportante. “Se tuvo que fraccionar en partes para poder ser transportada desde Merlo hasta la Carolina y ensamblada en el lugar, montada con grúas y con trabajo de altura. “Todo salió muy bien, estaba bastante calculado todo, todas las variables, aunque siempre pueden surgir imprevistos. En este caso, fue muy fluido todo y el tiempo aproximado, se empezó a trabajar concretamente el taller lentamente desde marzo, que se compraron materiales, se empezó a pasar en escala el dibujo de las partes, a cortar, se cortaron las primeras piezas y se empezó a ensamblar de a poco, porque el taller y el hacer dio el lenguaje que brinda la técnica constructiva, porque en la maqueta, por una cuestión de tamaño, es mucho más sintética que la realidad cuando la escultura tiene cuatro metros veinte de alto por ocho y medio de ancho”, explicó.
Los detalles técnicos
Se levantaron dos estructuras laterales al camino, revestidas en piedra de la zona, respetando las normativas establecidas por Vialidad Provincial. Las mismas cuentan con bases y columnas de hormigón armado o metálicas, las cuales sostienen dos perfiles horizontales que hacen la forma de rieles, conectados con perfiles.
El cartel se logró en chapa lisa y calando “La Carolina”, con la tipografía adjunta, a la que se le colocó un tratamiento de oxidación y chapa ciega en la cara interna de cada lado, pintada color negro. Se realizó para ser leído, tanto en el sentido de ingreso a la localidad, como de egreso de la misma.


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