1998;Caso Raúl, igual que Loan en Corrientes, con detenidos Villamercedinos y un colectivo encontrado del espanto en Villa Mercedes.Increible historia.
Otro caso en Corrientes: Miguel Bejarano, el nene que quiso evitar que lo retaran y desapareció para siempre en 1998.
Tenía 9 años cuando lo vieron por última vez en enero de 1998 . El escalofriante relato de Raúl Bejarano sobre lo que descubrió mientras buscaba a su hijo., que tuvo repercusiones en San Luis, más precisamente en Villa Mercedes, con un escondite escalofriante.
Miguel Ángel Bejarano, de 9 años, se sumó a la lista de chicos desaparecidos en Corrientes el 25 de enero de 1998, en la ciudad de Esquina. Aquel día, tras discutir con uno de sus hermanos, se fue caminando solo hacia la costa del río para evitar que su papá lo retara y no lo vieron nunca más.
“En Corrientes todo era posible”, afirmó Raúl Bejarano, en relación a la época en la que desapareció su hijo. Y enumeró: “Venta de chicos, de órganos, explotación sexual infantil”. Sus palabras resuenan con un doloroso eco en medio de la búsqueda de Loan Danilo Peña, que actualmente tiene en vilo al país.
“Ojalá cambie algo de una vez por todas. Si el caso de Loan queda en la nada, va a ser peor todavía”, advirtió.
Estaban jugando en la vereda de la casa de un vecino y se peleó con el hermano por una fruta”, contó su papá.
No había más de seis cuadras de distancia entre ese lugar en donde estaban y la casa en la que vivía con su familia. Por eso, cuando otra vecina fue a avisarle que Miguel y su hermano se estaban peleando en la calle, Raúl salió a la carrera a buscarlos, pero sólo encontró a uno de sus dos hijos cuando llegó.
Los sospechosos del caso
José Domínguez fue el primer detenido por la desaparición del nene de nueve años y quien delató también a los otros cinco sospechosos que tuvo la investigación. María del Carmen Ortustegui, Mario Caballero y Miguel Alberó cayeron en la provincia de San Luis; y Silvano Bengolea y Gimena Baticche fueron detenidos en Buenos Aires.
“Cinco eran de Villa Mercedes, San Luis, y uno de Adrogué, un empresario”, detalló a TN.
Otro caso en Corrientes: Miguel Bejarano, el nene que quiso evitar que lo retaran y desapareció para siempre
Tenía 9 años cuando lo vieron por última vez en enero de 1998 .
Miguel Ángel Bejarano tenía 9 años cuando desapareció en Corrientes en 1998. (Foto: gentileza Raúl Bejarano).
Miguel Ángel Bejarano, de 9 años, se sumó a la lista de chicos desaparecidos en Corrientes el 25 de enero de 1998, en la ciudad de Esquina. Aquel día, tras discutir con uno de sus hermanos, se fue caminando solo hacia la costa del río para evitar que su papá lo retara y no lo vieron nunca más.
La causa pasó por dos jueces, tuvo seis sospechosos detenidos que fueron liberados poco después y sumó más de 3.500 fojas. También tuvo una testigo clave, que murió sin que la llamaran a declarar. A 26 años de la desaparición de “Miguelito”, su papá habló con TN y expresó: “Lo único que me queda a mí es pedir a Dios, pedirle que haga justicia por Miguel Ángel”.
“En Corrientes todo era posible”, afirmó Raúl Bejarano, en relación a la época en la que desapareció su hijo. Y enumeró: “Venta de chicos, de órganos, explotación sexual infantil”. Sus palabras resuenan con un doloroso eco en medio de la búsqueda de Loan Danilo Peña, que actualmente tiene en vilo al país.
“Ojalá cambie algo de una vez por todas. Si el caso de Loan queda en la nada, va a ser peor todavía”, advirtió.
La desaparición de Miguelito Bejarano
Eran cerca de las 6 de la tarde de ese 25 de enero y una discusión absurda llevó a Miguel a tomar la decisión de ir solo a la casa de su abuela, pero no llegó. “Estaban jugando en la vereda de la casa de un vecino y se peleó con el hermano por una fruta”, contó su papá.
No había más de seis cuadras de distancia entre ese lugar en donde estaban y la casa en la que vivía con su familia. Por eso, cuando otra vecina fue a avisarle que Miguel y su hermano se estaban peleando en la calle, Raúl salió a la carrera a buscarlos, pero sólo encontró a uno de sus dos hijos cuando llegó.
La única imagen que se conoce de Miguel Ángel Bejarano, el chico que desapareció en 1998. (Foto: gentileza Raúl Bejarano).
La única imagen que se conoce de Miguel Ángel Bejarano, el chico que desapareció en 1998. (Foto: gentileza Raúl Bejarano).
Al principio no se preocupó. Volvió a su casa creyendo que Miguelito llegaría también para la hora de cenar. Pero el tiempo pasó y no tuvieron noticias suyas, entonces se acercaron a la comisaría del pueblo para denunciar la desaparición. No pudieron.
“Nos dijeron que había que esperar 24 horas y salimos a buscarlo nosotros”, recordó Bejarano sobre aquellas primeras horas de desconcierto y angustia. Algunos testigos aseguraron haberlo visto cerca del río Paraná, y después en los ensayos de una de las comparsas que se preparaban para el carnaval. La familia siguió cada pista personalmente, pero aquella tarde Miguel se “esfumó” a la vista de todos y su destino, al día de hoy, sigue siendo un misterio.
José Domínguez fue el primer detenido por la desaparición del nene de nueve años y quien delató también a los otros cinco sospechosos que tuvo la investigación. María del Carmen Ortustegui, Mario Caballero y Miguel Alberó cayeron en la provincia de San Luis; y Silvano Bengolea y Gimena Baticche fueron detenidos en Buenos Aires.
“Cinco eran de Villa Mercedes y uno de Adrogué, un empresario”, detalló a TN el padre de Miguel Ángel Bejarano. Sin embargo, comentó, algunos de ellos eran conocidos por tener una casa también en Corrientes, sobre la ruta, a unas 20 cuadras de donde vivían Miguel y su familia.
“Esa gente merodeaba una cancha a donde iban los chicos a jugar y a veces los llamaban y les mostraban fotos pornográficas”, apuntó el hombre. No obstante, nunca estuvo claro cuál era la presunta participación que tenía cada uno en el caso de su hijo, ni de qué se los acusaba exactamente, y de a uno fueron recuperando la libertad.
No obstante, les abrió el camino para seguir una nueva pista y así fue como la familia de Miguel, por sus propios medios, llegó a la localidad puntana de Villa Mercedes y se topó con una cantera y un colectivo, ambos en estado de abandono, cuyo único “custodio” era un anciano.
El tráfico de órganos
Raúl participó de los procedimientos que se llevaron a cabo en ese lugar y destacó algunos elementos que fueron los que más le llamaron la atención. “Había guardapolvos, como los que usan los médicos, y también muchas cajas de plástico”, describió. “Yo le pregunté a ese hombre que estaba ahí para qué eran todos esos recipientes y me dijo que ahí era donde llevaban los órganos”, afirmó Bejaran.
Increíble situación en Corrientes que tuvo sospechosos de Villa Mercedes y quedó en la nada, Raúl, nunca apareció y las sospechas por tráfico de órganos ya era una hipótesis en Corrientes, como Loan hoy.
Fuente TN en parte .


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