El gran potencial que tiene el algodón en San Luis

El gran potencial que tiene el algodón en San Luis

Zona semillera por excelencia y elevados rendimientos en fibra de alta calidad son parte de las virtudes que dejó para la cuenca productiva de la Llanura Norte, donde hoy se cultivan cerca de 7.000 hectáreas, Mauricio Tcach, director del criadero del INTA de Roque Saenz Peña, Chaco, para la obtención de variedades de algodón.

Al contar con todas esas condiciones de radiación, hay expresiones de rendimiento y de calidad de fibra muy buenos, afirmó el ingeniero agrónomo y magister en Producción Vegetal, que estuvo en San Luis el pasado 5 de julio: “Si tuviera que recomendar zonas para hacer algodón en el país, con los ojos cerrados digo San Luis y Catamarca”.

Pero no solo elogió las condiciones ambientales y de recursos hídricos del norte puntano, sino que le dio una valiosa primicia a este medio. “Estamos por presentar una nueva variedad, que será inédita, resistente a dos herbicidas y es Bt y seguramente la probaremos en San Luis y donde la tendremos que multiplicar”, adelantó.

Tcach, quien también es miembro del Comité Técnico del Instituto Nacional de Semillas (INASE) para el cultivo de algodón, mantuvo reuniones con productores de la zona acompañado por el técnico del INTA Quines, el Ingeniero Agrónomo Héctor Andrada.

“Hemos visto cómo ha crecido este cultivo y ahora poder recibir a técnicos con tal especialidad, como en el caso de Mauricio, quien articula todo el aspecto de semillas a nivel país con Gensus, me llena de satisfacción”, comentó Andrada.

Que el INTA se haga cargo de todo lo vinculado a las semillas y que haya articulado con empresas privadas locales, como una alternativa para que la cadena de comercialización del algodón esté completa en la provincia de San Luis, con sus respectivas desmotadoras y demás tecnología, se cierra un ciclo en donde el INTA está presente.

El año próximo el INTA cumplirá cien años de actividad con el criadero de semillas de algodón con genética en la Estación Experimental de Presidente Roque Saenz Peña, Chaco, donde desde hace tres años desarrollan proyectos a nivel nacional que está fuertemente enfocado al desarrollo de nuevas variedades.

En su calidad de fitomejorador, Tcach coordina esos proyectos en los que se hacen evaluaciones y selecciones de germoplasma y que tienen actividades en todas las provincias algodoneras, entre las que se encuentra San Luis, considerada muy importante por los semilleros que se ubican en la Cuenta Llanura Norte.

Actualmente, el INTA tiene un convenio de licencia de tres variedades nuevas (Guazuncho 4, Pora 3 y Guaraní) con la empresa Gensus, que multiplica las semillas en San Luis.

“Cuando hacemos un contrato de licencia con cualquier empresa, dentro de ese acuerdo, hacemos también un seguimiento y en ese marco realizamos una visita a San Luis a través de nuestro nexo, que es el técnico del INTA Quines, Ingeniero Agrónomo Héctor Andrada”.

La visita de Tcach a San Luis fue para recorrer las diferentes empresas que hacen semillas para Gensus, entre las que se destaca AGD como la más importante. También Gensus alquila campos para obtener producciones propias.

“Dentro del país, sin exagerar, San Luis es una provincia donde se observan los rendimientos promedio más altos, por contar con riego. En Santiago del Estero, Chaco y Santa Fe encontrás lotes de alta productividad, pero en promedio son menores, porque hay más hectáreas y entran a jugar otros factores, como también que la mayoría del algodón se hace en secano”, según comparó el experto.

La particularidad de San Luis es que es la zona más seca que las demás, lo cual demanda riego, pero por otro lado tiene una radiación muy buena lo cual permite expresar al máximo la fotosíntesis, destacó

“Lo que hablamos en Quines es que, como toda variedad que es nueva siempre requiere algunos ajustes y sugerencias que vamos intercambiando con los productores y ese fue el motivo de nuestra visita con Gensus”, explicó Tcach.

Demorados por la pandemia, es la primera vez que visita la provincia: “En 2018-2019 hicimos el primer lote en San Luis con nuestras semillas. Fue en un lote muy chico y después empezaron a sumar y sumar más hectáreas”, recordó.

El norte de San Luis y su gran potencial

Para el experto del INTA, desde el punto de vista ambiental es muy buena la zona de la Cuenca Llanura Norte y subrayó que es “muy interesante por los algodones que se expresan ahí, ya que este cultivo responde muy bien al riego; en el mundo, el 65% del algodón se produce bajo riego”.

Insistió en que la zona cultivada en San Luis está muy bien organizada y con acceso al riego, que le da una ventaja muy buena y, además, al momento de la cosecha no hay llovizna o temporal.

Recordó que una canción compuesta en los ’60 cuenta que cuando su autor era chico, la madre lo metía entre las plantaciones de algodón en Texas, Estados Unidos, y que cuando lloviznaba se ponía todo mal para el pueblo. Está tan arraigado el algodón en otras culturas, que un tema musical popular habla de ese tema.

En Catamarca y en San Luis existe esta ventaja de no tener temporales, dijo.

“En la zona de Saenz Peña sacamos calidad de semilla que no es buena y en San Luis es todo lo contrario, lo que muestra que la sequedad del ambiente es una ventaja a la hora de la maduración y de obtener un producto que se puede cosechar seco, porque la humedad termina estropeando todo el esfuerzo”, comparó.

Al contar con todas esas condiciones de radiación, hay expresiones de rendimiento y de calidad de fibra muy buenos, insistió y confió en que “si tuviera que recomendar zonas para hacer algodón en el país, con los ojos cerrados digo San Luis y Catamarca”.

Según describió, en la zona entre Chaco y Santiago del Estero hay campos nuevos que cultivan en secano, donde se puede sacar una productividad alta de algodón con buenas calidades, pero no se compara con la expresión de rendimiento y calidad cuando tiene riego, como en San Luis.

Además, se registra aumento de superficie en otras provincias porque el costo del riego es importante, como también la fertilización, explicó y detalló que todo lo que se hace en Chaco y Santiago del Estero es sin fertilización, con lo cual los costos se reducen casi hasta la mitad. En Santiago también hay lotes que se fertilizan y tienen riego, pero por inundación, que es más barato.

“Lo que me parece una cosa genial de esta zona de San Luis es que tenemos en el país un lugar con un potencial espectacular, donde además se puede producir semillas, cuya calidad actual es excelente y lo es todos los años con una continuidad asombrosa”, elogió.

El criadero que dirige Tcach le vende a Gensus la semilla pre básica y este año tenía que proveerles más, que es de mayor pureza, pero no podrán abastecer nada porque tiene solo 20% de poder germinativo, porque recibieron una lluvia de 200 milímetros, imprevistos que en San Luis no existen.

Su visita a San Luis le dejó muchas impresiones optimistas: “Fue un lujo la apertura de la empresa que nos recibió en Quines. Están haciendo una producción que en lo personal me llena de satisfacción. Me gustaría que parte de mi equipo que produce las variedades conozca la expresión de estos algodones de San Luis; acá los capullos abren como pororó”.

En su recorrido por los vistosos campos puntanos realizó un intercambio técnico que calificó de muy bueno con las empresas que producen semilla y que tienen un rol muy importante porque esas semillas abastecen al resto del país.

“Y por otro lado, los algodones son muy buenos y que pueden seguir creciendo en productividad todavía por el hecho de tener estas condiciones tan interesantes de radicación y el riego muy bien gestionado; otra cosa llamativa, es que, a los productores de esa zona, la helada los ha vuelto muy organizados porque no se puede errarle. En el Chaco, como no hay heladas a veces no hay dimensión de cuándo se debe cortar a tiempo”, dijo.

Entusiasmado, el profesional tuvo un balance muy optimista de su visita técnica: “Dejé San Luis con el objetivo de volver. Lanzamos tres variedades nuevas que ocupan casi el 40% del área cultivada en esta campaña y estamos por presentar una nueva variedad, que será inédita, que será resistente a dos herbicidas y es Bt y seguramente la probaremos en San Luis y donde la tendremos que multiplicar”.

Se despidió anunciando que estarán muy ligados a San Luis por dos motivos: por el proyecto en sí del INTA de vinculaciones para colaborar con conocimientos con los productores y en este caso a través de Héctor Andrada, y por otro lado por es la zona productora de semillas por excelencia.