La historia del algodón en San Luis data del año 1937

La historia del algodón en San Luis data del año 1937

Ochenta años después y con más de 7 mil hectáreas, el algodón se empieza a consolidar en San Luis, un dato que convierte a Delfino en todo un adelantado y con mente muy abierta para la época. Muy inquieto, le gustaba aprender e investigar y siempre mantuvo la curiosidad para generar nuevos conocimientos.

Su participación en la vida productiva lo llevó a convertirse en socio fundador de la Unión Agrícola de Estación Renca en 1923 y luego presidente de la Cooperativa Agropecuaria Chacabuco, con sede en Tilisarao, hasta llegar a ser intendente de Concarán en la década del ’50 y más tarde integrar la Sociedad Rural del Valle del Conlara.

En 1957 sembró el primer lote de soja que hubo en el norte de San Luis. Se contactó con gente de Buenos Aires que se encontraba difundiendo este cultivo. Le enviaron las semillas, las sembró y cosechó, dato que está registrado en el libro “Historia de la soja en Argentina”.

Esta valiosa historia fue revivida por su bisnieto Marcelo Bongiovanni, ingeniero agrónomo, docente e investigador de la Universidad Nacional de San Luis y reconocido asesor y productor agrícola en el Valle del Conlara.

Revisando documentación y correspondencia en su poder, Bongiovanni descubrió carpetas de su bisabuelo, donde ordenaba sus anotaciones, cuyos asombrosos datos ayudan a reconstruir la historia del algodón en San Luis.

Desde 1937, Delfino mantenía contacto con el Ministerio de Agricultura de la Nación y llevó adelante por unos años lo que en ese momento se llamaba un “Campo orientador”, espacios que el ministerio tenía a lo largo del país donde se probaban distintos cultivos y se tomaban mediciones meteorológicas mediante la recolección de datos para establecer el potencial que tenía cada zona para la producción agrícola.

En ese año, el ministerio les envió primero instrumental meteorológico manual con su casilla y desde allí todos los días comenzó a anotar la temperatura, humedad ambiente, las lluvias, la dirección del viento, entre otras descripciones.

A principios de 1938, le envían semillas de algodón para realizar la siembra de ensayos de variedades, que, según la documentación, realizaron durante tres campañas: desde la 37-38 hasta la 40-41.

“Según estuve viendo, el primer año le llegó la semilla muy tarde, entrado el verano de 1938, por lo cual no prosperó demasiado el cultivo, que además sufrió el ataque de plagas y la helada temprana terminó matando las plantas”, describió Bongiovanni.

Siguiendo la correspondencia, en la campaña 38-39 se logró cosechar, porque hay registro de la remisión de muestras para su procesamiento al Ministerio de Agricultura, obtenidas en las parcelas que poseía en Concarán, aunque no hay datos de rendimientos, aclaró el profesional.

En la campaña 39-40 también se siembran las variedades enviadas por Nación, pero por una helada muy temprana los cultivos quedaron muy afectados.

Delfino contaba con el contacto de varios técnicos del ministerio y con el que más se relacionaba fue con Luis De Gáspori, responsable de la Dirección de Ecología, quien realizaba visitas periódicas a Concarán para observar la evolución del algodón implantado en tierras puntanas.

El campo donde se hicieron estas experiencias se ubica entre Concarán y Tilisarao, actualmente en manos de la familia Delfino.

En esos años la ruta nacional 148 todavía no se había construido, por lo que el establecimiento miraba hacia el ferrocarril, que en la época era la única vía de transporte. Lucía un cartel que lo identificaba como “Campo orientador” del Ministerio de Agricultura.

Una nota revela que por razones presupuestarias se levanta el campo experimental, junto con los distribuidos por el resto del país.

La historia agrícola de San Luis muestra que los inmigrantes en el Valle del Conlara fueron los primeros en desarrollar la producción comercial de granos en la provincia, que se remonta a 1908.