Volvió a subir él combustible. La nafta más barata supera los 2000 mil pesos . Descalabro total en la cadena económica e inflación imparable
El precio de los combustibles volvió a subir y ya se siente en los surtidores. Según un relevamiento en estaciones de servicio, los incrementos recientes oscilan entre el 5% y el 7%, consolidando una tendencia que impacta directamente en el bolsillo de los usuarios y en los costos de transporte.
El aumento se da tras el congelamiento de precios que había implementado el Gobierno nacional.
En el caso de YPF, la nafta súper pasó de 2.058 a 2.070 pesos por litro, mientras que en Shell —identificada en el mercado local como Shell— el salto fue más pronunciado: de 2.099 a 2.144 pesos. Esto implica una suba cercana a los 50 pesos en esta última marca, ampliando la brecha entre ambas.
Actualmente, la diferencia entre los litros de nafta súper más vendidos ronda los 70 pesos, con Shell posicionándose como la opción más cara en este segmento. La disparidad también se observa en los combustibles premium: la línea V-Power ya alcanza los 2.378 pesos por litro, marcando un nuevo techo en los valores del mercado local.
El impacto es inmediato para los consumidores: llenar un tanque , que ya supera ampliamente los 100.000 pesos, una cifra que refleja no solo el aumento puntual sino también el arrastre acumulado de los últimos meses.
En un contexto de alta inflación, cada ajuste en los combustibles repercute en toda la cadena económica, desde el transporte hasta los precios finales de bienes y servicios.


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